Actualidad Por: MINUTO UNO DIGITAL14 de agosto de 2026

El Cristo de Huinganco se prepara para convertirse en un nuevo ícono del norte neuquino

La monumental obra estará terminada aproximadamente en un mes y se convertirá en un nuevo atractivo religioso, cultural y turístico del norte neuquino.

El proyecto del Sagrado Corazón de Jesús de Huinganco avanza hacia su etapa final. Mientras en la localidad se completan las terminaciones de la estructura, en Junín de los Andes el arquitecto y escultor Alejandro Santana y su equipo trabajan en los últimos detalles del vitreaux que será colocado en la monumental cruz.

Según adelantó Santana, la obra podría estar finalizada en aproximadamente un mes. En Huinganco actualmente se termina de revestir con madera de coihue la cruz que acompañará a la figura de Cristo. Luego restarán la colocación de losetas, la realización de la carpeta y las terminaciones finales tanto de la escultura como de la estructura.

La construcción avanza condicionada por las condiciones climáticas, especialmente en las tareas que deben realizarse directamente en el lugar.

Una obra ligada a la identidad de Huinganco

El Sagrado Corazón de Jesús fue concebido como un Cristo caminante, portando un cayado de pastor. La imagen busca representar la identidad de Huinganco y su vínculo histórico con las actividades pastoriles, mineras y forestales.

La propuesta combina espiritualidad, historia, arte y cultura local. La figura estará acompañada por una gran cruz inspirada en la Cruz de San Damián, cuya estructura supera los 12 metros de altura y contará con un vitreaux especialmente diseñado para el proyecto.

Un vitreaux con historia

El vitreaux tendrá además un sentido narrativo: sus imágenes buscarán establecer un vínculo con la historia de Huinganco, la región y el mundo.

Cada pieza de vidrio será parte de un trabajo artesanal que actualmente se completa en el taller de Santana, en Junín de los Andes. Una vez terminado, será trasladado a Huinganco para incorporarse definitivamente al conjunto escultórico.

Un mirador de 360 grados

El emplazamiento elegido para la obra es otro de sus grandes atractivos. Se trata de un punto elevado desde el que se puede disfrutar de una vista panorámica de 360 grados, con la Cordillera de los Andes y la Cordillera del Viento como escenario.

La combinación entre el Cristo, la cruz, el vitreaux y el paisaje busca convertir al lugar en un nuevo punto de interés para visitantes y residentes del norte neuquino.

La obra se suma además al Camino de la Fe, corredor de turismo religioso de Neuquén que conecta localidades, templos, santuarios, capillas y diferentes expresiones vinculadas con la espiritualidad y el patrimonio cultural. El recorrido tiene una extensión aproximada de 800 kilómetros.

Con su finalización cada vez más cerca, el Sagrado Corazón de Jesús se prepara para convertirse en una nueva referencia turística, cultural y religiosa de Huinganco, integrando el arte de Alejandro Santana con la historia y el paisaje del norte neuquino.