Alerta en Europa: una ola de falsas amenazas de bomba en aviones obligó a aterrizajes de emergencia

Ocurrió en vuelos de diferentes compañías en varios países.Se sospecha que puede haber una relación con el ciberataque masivo a los supermercados. Y algunos apuntan a Rusia.

03/11/2026 Fuente: Minuto Uno Digital - Mundo

La Comisión Europea se toma ya en serio los ciberataques que han alterado el funcionamiento de miles de frigoríficos en supermercados europeos. Bruselas reunió este martes a responsables de Europol la agencia de cooperación policial de la UE y a las autoridades nacionales de ciberseguridad para coordinar la respuesta. Mientras tanto al menos seis aviones de pasajeros tuvieron que realizar aterrizajes de emergencia tras recibir falsas amenazas de bomba que obligaron a movilizar aviones de combate y cerrar aeropuertos. No hay pruebas de que ambos fenómenos estén relacionados pero algunos diplomáticos europeos empiezan a señalar hacia Moscú bajo condición de anonimato.Las imágenes de frigoríficos con temperaturas alteradas que en algunos casos llegaron a alcanzar los 50 grados celsius y obligaron a desechar los alimentos almacenados se extendieron este martes a supermercados alemanes italianos y portugueses que no habían sufrido el ciberataque inicial de la noche del domingo al lunes. Las primeras explicaciones apuntan a que buena parte de los establecimientos afectados no habían actualizado sus sistemas de control de refrigeración pese a las advertencias emitidas tras el ciberataque contra supermercados franceses del pasado 12 de octubre.¿Quién está detrás?La sucesión de incidentes del lunes y el martes preocupa en la Comisión Europea donde nadie señala oficialmente a un responsable aunque las sospechas de algunos apuntan hacia el este. Cuando todavía se intentaba esclarecer lo ocurrido en los supermercados comenzaron a llegar noticias de falsas amenazas de bomba en al menos seis vuelos comerciales. Las alertas provocaron importantes molestias a los pasajeros cierres de aeropuertos y en algunos casos la movilización de aviones de combate para escoltar a los aparatos hasta que aterrizaron con seguridad. En ninguno de ellos se encontraron explosivos ni se confirmó la presencia de secuestradores.Sin haber determinado todavía el origen de los ciberataques y en medio de esas sospechas sobre Moscú la Comisión Europea comenzó este martes a coordinar la respuesta. Se celebraron dos primeras reuniones: una con las agencias europeas competentes especialmente Europol y otra con las autoridades nacionales. Algunos gobiernos como el italiano anunciaron que habían movilizado a sus servicios de inteligencia para investigar los ataques contra los supermercados.El comisario europeo de Agricultura y Alimentación Christophe Hansen afirmó que los ataques constituyen un intento deliberado de alterar las cadenas de suministro alimentario europeas y erosionar la confianza de los ciudadanos en las autoridades. Se trataría de una de las modalidades de actuación que la Comisión Europea engloba bajo el concepto de guerra híbrida.A lo largo del martes también trascendió que no todos los supermercados afectados habían comunicado inicialmente los incidentes y que el problema se extendía a más países de los identificados en un primer momento. Al cierre de esta edición se habían registrado establecimientos afectados en al menos nueve Estados miembros de la Unión Europea entre ellos Alemania e Italia.ExplicacionesLa explicación técnica de cómo es posible atacar a distancia los frigoríficos industriales de un supermercado está en sus sistemas de supervisión. Muchos de estos equipos están conectados a redes de control remoto que permiten vigilar continuamente su funcionamiento. Empresas especializadas supervisan las temperaturas en tiempo real detectan averías e incluso pueden modificar los parámetros de refrigeración sin necesidad de desplazarse físicamente hasta los establecimientos. Esa conectividad también abre una puerta a los atacantes que consigan acceder sin autorización a los sistemas de control.La empresa de ciberseguridad Forescout anunció este martes que había identificado al menos 13.000 servicios de gestión de refrigeración accesibles a través de internet en 99 países. Buena parte de ellos utilizan software de fabricantes como Dixell Copeland y Danfoss. Los sistemas de esta última figuran entre los señalados en relación con los ataques contra supermercados europeos. Según el informe de Forescout el 80% de los dispositivos analizados de ese fabricante funcionaban con versiones de firmware que no habían sido actualizadas tras los ataques anteriores.La Comisión Europea explicaba el lunes que los países que no se han visto afectados por los ciberataques estaban protegidos en su mayoría porque sus frigoríficos no están conectados en remoto sino que se siguen controlando manualmente por los empleados de los establecimientos.Aviones en emergenciaMientras en Bruselas se celebraban las reuniones de coordinación los controladores aéreos comenzaron a recibir avisos de emergencia. En Polonia un Boeing 737 MAX de la aerolínea nacional LOT que cubría la ruta entre Varsovia y Londres-Heathrow fue desviado al aeropuerto de Modlin tras recibirse una amenaza de bomba. Fue el primero de una serie de incidentes que se sucedieron durante las horas siguientes.También tuvieron que desviarse un vuelo de SAS entre Copenhague y Varsovia; otro de Ryanair que viajaba desde Manchester en el Reino Unido hasta Murcia; dos vuelos de Ryanair procedentes de Lisboa y Dublín con destino a Roma -el segundo de ellos escoltado por cazas italianos-; y otro de Wizz Air que cubría la ruta entre Bérgamo en Italia y Sofía en Bulgaria.El diario Financial Times recogió este martes las valoraciones de analistas que consideran que la concentración de amenazas contra vuelos comerciales en un intervalo tan reducido podría responder a una operación deliberada y coordinada especialmente porque algunas alertas se produjeron de forma prácticamente simultánea. Por ahora sin embargo no se ha demostrado que las amenazas contra los aviones y los ciberataques contra los supermercados tengan un origen común.